Sentados y mirando al mar. Colocamos nuestro granito de arena en el ombligo del otro. Nos miramos a los ojos.
Me ignoraste. Joder, me ignoraste. Me cago en tu puta madre, me ignoraste.
Ojalá yo ignorar cada vez que tu olor recorre mi cuerpo.
Poder olvidar aquel beso. Aquellos apasionados besos.
Y jamás, jamás. Escribí tanto por un no existir. Jamás probé el sabor de la indiferencia rociado con dulce caramelo.
Nunca más quiero saber de ti. Escúchame bien, porque no lo repetiré. No quiero saber nada más de ti. Escúchame joder, joder, joder hazme caso, tío. Ni siquiera me oirás cuando te mando a la mierda. Nunca me has escuchado ni lo harás jamás.
Mírame a la cara y di que no sentiste nada. Dímelo, que ya lo sé. Sólo necesito escucharlo de tu boca. Dime que solo querías follar. Dime que querías follar esa noche porque estabas borracho. Dime a la puta cara que jamás me deseaste.
Sé duro como jamás lo fuiste. Porque necesito la última ostia de la vida como despedida.
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